Se presenta como una tremenda oportunidad para comprender el origen de nuestra bebida, y observar el delicado proceso de producción y almacenamiento que atraviesa. El recorrido lleva al visitante por tres tipos de bodegas: las artesanales, las artesanales-industriales y las totalmente industriales. El Carmelo es la bodega-museo del recorrido. Posee una prensa de 285 años de antigüedad, y aquí no se ha abandonado la producción de pisco a la manera artesanal, lo que significa todo un espectáculo para el visitante curioso. El primer paso es la pisa de uvas en pozas o lagares, de donde se obtiene el jugo o mosto, un viscoso líquido que luego se hierve a fuego de leña. Los vapores resultantes impregnan un pipete de bronce conectado a un serpentín dispuesto en diagonal, y desde aquí baja el producto luego de atravesar el proceso de destilado. Finalmente se procede al almacenamiento de la bebida en botijas de barro para su posterior consumo o distribución.

NUESTRAS VARIEDADES DE PISCO